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Las PyMEs y la industria gráfica argentina

07/11/2016

Según estimaciones de la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines (FAIGA), existen en el país alrededor de 8.000 empresas gráficas, de las cuales 6.500 están registradas como industria y el resto como comercio, y en general se caracterizan por un fuerte predominio de empresas PyMEs de capitales nacionales.

Desde 2003, esta industria viene experimentando un crecimiento en términos de producción, inversiones, exportaciones, empleo y productividad. Durante el período 2003-2009 las exportaciones del sector se incrementaron un 146%, pasando de US$ 113,2 millones a US$ 165,8 millones.

Según datos del Ministerio de Industria, se consumen en Argentina 90 millones de libros por año, de los cuales 30 millones son de manufactura nacional, lo que implicó importaciones por 122 millones de dólares en 2011.

La industria gráfica argentina está integrada por aproximadamente 8.000 empresas que emplean a 60.000 personas e invirtió en los últimos ocho años 760 millones de dólares. De este conjunto, aproximadamente 25.000 personas trabajan en empresas que imprimen o pueden imprimir libros.

Alrededor del 70% de las firmas que se dedican a la gráfica se localiza en la ciudad y en la provincia de Buenos Aires, distribuyéndose el 30% restante entre Santa Fe, Córdoba y Mendoza.

Por su parte, los principales destinos de las ventas externas son: Brasil (19%), Chile (19%), Uruguay (14%), México (9%) y Venezuela, concentrando en los primero 5, el 60% de las exportaciones gráficas argentinas.

Características generales del sector gráfico

Los principales segmentos que lo componen son: confección de sobres, envases flexibles, estuches, etiquetas (planas y autoadhesivas), formularios continuos, gigantografías, libros, revistas, artículos de papelería comercial y valores e impresos de seguridad.

Fabrica, a partir del papel y el cartón, insumos plásticos, tintas y adhesivos y otras materias primas. Una diversidad de bienes que le permiten atender a diversos sectores industriales y a consumidores finales.

Su actividad principal consiste en realizar servicios de impresión para terceros a cambio de un contrato o retribución.

Se trata de un sector que produce bienes a pedido y prácticamente no mantiene stocks.

La industria gráfica es un sector que se caracteriza por la relevancia de los servicios asociados a los productos, y que requiere grandes inversiones en maquinaria moderna y equipos electrónicos con tecnología compleja y avanzada.

Entre los servicios asociados se destacan las actividades de diseño y asesoramiento. Generalmente, la producción se realiza sobre encargos concretos, nunca en serie, con gran relevancia de las particularidades y acabados específicos de cada trabajo.

El desafío digital

En nuestro país, como en el resto del mundo, la industria gráfica hoy se encuentra inmersa en un punto de inflexión importante: la mudanza del papel a los medios de comunicación electrónicos y la digitalización. En consecuencia, cualquier proveedor de la industria gráfica hoy debe estar muy atento a lo que le marcan las nuevas tendencias, para adaptar la oferta a sus clientes.

El especialista Bernhard Schreier, miembro de la junta directiva de Heidelberger Druckmaschinen AG., entiende que hoy “es fácil reconocer que la impresión digital va a seguir ganando importancia en el mercado. Y no sólo en las tiradas cortas, sino también, cada vez más, para la impresión de documentos, libros y etiquetas”.

“Otra gran tendencia que también se está haciendo visible –explica- es la combinación de impresión digital y offset, porque ambas tecnologías se complementan a la perfección y permiten crear aplicaciones beneficiosas para todas las partes. En este sentido, los impresores que van a tener más oportunidades son los capaces de manejar desde tiradas muy cortas hasta trabajos muy complejos”.

Según el especialista, otra gran línea que se consolida es la automatización, porque los impresores deben soportar la reducción de los márgenes ante una creciente presión de los precios, lo que en muchos casos tiene un gran impacto.

“Con flujos de trabajo estandarizados y automatizados es posible lograr claras ventajas desde el punto de vista de la competencia que no sólo tienen un efecto positivo sobre la calidad y los márgenes de beneficio, sino también sobre la captación de negocio” –concluye.

Ventanilla para PyMEs

Desde el año 2010, la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines (FAIGA) funciona como ventanilla SEPyME del organismo nacional, para asistir al sector productivo con líneas de financiamiento.

Esta ventanilla está habilitada para recibir y colaborar en la formulación de proyecto por parte de empresarios PyME del sector, los cuales posteriormente son remitidos a la Secretaria para su aprobación.

Igualmente, en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, FAIGA es patrocinadora del Programa de Fomento a la Competitividad porteña, y ha postulado proyectos a fin de que pequeñas y medianas empresas gráficas alcancen aportes no reembolsables para mejorar la calidad de su producción.

Importaciones vs. producción nacional

Respecto a las medidas tomadas por la Secretaría de Comercio Interior sobre la importación de libros, desde la Cámara Argentina del Libro, sostienen que el objetivo de la industria gráfica editorial argentina debe ser la de “agrandar la torta, incrementar nuestras exportaciones para de esa manera poder ampliar las importaciones en el sector”.

A partir de ésta situación, Isaac Rubinzal, su Presidente, explicó que en la Cámara “acordamos que soluciones individuales no había, como las que pueden alcanzar las empresas grandes. La Cámara Argentina del Libro tiene 530 socios, casi todas PyMEs, poco más grande poco más chicas, pero todas con limitaciones. Por esta razón, el camino que acordamos tomar fue el de las soluciones colectivas y le propusimos al secretario Guillermo Moreno hacer una compensación entre importaciones y exportaciones para que el resultado final estuviera equilibrado, tomando a toda la Cámara como una cuenta única”.

El dirigente de la Cámara enfatizó: “somos una industria cultural. Yo dije que no había que haber restricciones y efectivamente es así. Pero con un manejo racional. Hay cosas que queremos que sean de determinadas maneras pero si no tenemos la plata no lo podemos hacer. Por eso nuestra idea es que hay que agrandar la torta y eso se hace exportando más. ¿Cómo exporto más? Tengo que contar con dos elementos fundamentales: nivel autoral, que en el país lo tenemos, y competitividad en los productos que fabricamos. A esto último lo tenemos que alcanzar y para eso necesitamos acordar los tres sectores que integran la cadena de valor”.

“Nosotros creemos que el libro tiene que circular libremente en el mundo. Si a mí me interesa un libro de México el libro tiene que estar en Argentina. Pero el mexicano tiene que tener el libro nuestro. Y para eso se tienen que generar las condiciones. Porque, es obvio: nos puede interesar mucho un libro pero si no lo podemos pagar no lo vamos a comprar. Este es el esquema básico de funcionamiento y la postura que tiene la Cámara”, explicó Rubinzal.

Por su parte, la ministra de Industria, Débora Giorgi, en su visita a la última Feria del Libro local, ratificó que el sector está preparado para abastecer el mercado local y dar un salto exportador. Además, aseguró que si se sustituyen importaciones el sector puede crear aproximadamente 5.000 nuevos puestos de trabajo.

La ministra señaló que una fuerte industria gráfica nacional es la garantía para que los autores jóvenes argentinos puedan publicar sus obras que son ignoradas por las grandes editoriales multinacionales, y agregó que “defendemos el trabajo nacional de la competencia desleal de centros de impresión que se han establecido en países en los que se producen libros bajo sistemas de dumping social y ambiental”.

“Las dificultades de las editoriales locales frente a las internacionales limita la edición e impresión de autores de bajos volúmenes y, fundamentalmente, de autores nuevos, con lo que directamente se afecta la creación cultural argentina tanto desde el punto de vista del acceso de los escritores como del acceso de los consumidores a los nuevos autores”, agregó Giorgi.

Un lugar de encuentro

Una vez por año, los empresarios del sector se reúnen en EXPO-GRAFIKA - Feria Internacional de la Industria Gráfica, Serigrafía, Flexografía, Carteles, Comunicación Visual y Afines, donde la industria debate sus necesidades y da a conocer sus productos, maquinarias y servicios.

La muestra se realiza desde el año 1979 y alcanzó en el 2010 los 100 expositores y 20 mil visitantes de diferentes puntos del país y del exterior. Este año se va a realizar del 4 al 10 de octubre en el Centro Costa Salguero de la ciudad de Buenos Aires.

Fuente: http://www.newsmatic.com.ar/conectar/7/98/articulo/1201/Las-PyMEs-y-la-industria-grafica-argentina.html

Autor: http://www.newsmatic.com.ar

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